¿Dónde están las cárceles de mujeres represaliadas durante el franquismo?

Artículo publicado en Publico: ¿Dónde están las cárceles de mujeres represaliadas durante el franquismo? – Verdad Justicia Reparación (publico.es)

Por Lucila Aragó, compañera de nuestra Asociación.

Desde el pasado 14 de octubre en la fachada de la antigua prisión Provincial de mujeres de Valencia, en la actualidad colegio público 9 de Octubre, una placa recuerda que en ese edificio donde ahora las niñas y los niños del barrio de la Olivereta, crecen en el descubrimiento del mundo que les rodea, aprenden unas de otras, se forman para ser ciudadanos en un país más o menos democrático… en esos mismos patios, entre esas mismas paredes, no hace tanto tiempo hubo mujeres encarceladas, privadas de libertad, hacinadas en los años de la posguerra, malcriando a sus criaturas menores de 3 años… dice el texto de la placa situada al lado mismo de la puerta por donde ahora entran y salen los niños y las niñas: «ANTIGUA PRISIÓN PROVINCIAL DE MUJERES. No olvidamos a las republicanas represaliadas, a las luchadoras contra la dictadura y todas las mujeres encarceladas por leyes discriminatorias».

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27 de septiembre 1975. Ultimos fusilamientos, eso era el franquismo

Por Fernando Sierra Marco (miembro de la Plataforma de apoyo a la Querella Argentina del Pais Valencià)

Hace 45 años, durante el mes de septiembre de 1975, hubo 11 sentencias de muerte en España. Fueron dictadas en cuatro Consejos de Guerra, el primero el 28 de agosto y el último el 19 de septiembre, 22 días. Once condenas a muerte en 22 días, es decir, una condena a muerte cada dos días. Eso era el franquismo.

En el primer Consejo de Guerra, el 28 de agosto, Ángel Otaegui fue condenado a muerte junto a Jose Antonio Garmendía, éste último incapacitado físico por un disparo durante su detención. La duración del Consejo fueron seis horas y media desde las 8 de la mañana hasta las 14.30 cuando el tribunal se retiró a deliberar. Yo fui juzgado en el Consejo de Guerra realizado en el Goloso los días 11 y 12 de septiembre. El Consejo duró dos días, más tiempo del previsto porque hubo que repetir la sesión inicial que se había hecho durante la mañana del primer día. Medio día de más. No parece mucho tiempo si tenemos en cuenta que eramos cinco los procesados, que había que leer la acusación, presentar las pruebas, oír las defensas, interrogar a los testigos y que se pedían cinco penas de muerte… En realidad para el franquismo era mucho más tiempo del necesario. El tribunal no necesitaba pruebas, ni testigos, ni abogados defensores, que además fueron amenazados. Sólo se leyeron las acusaciones basadas en declaraciones obtenidas por torturas y no ratificadas. En el segundo Consejo de Guerra en el Goloso se prescindió de cualquier apariencia de legalidad. Celebrado el 17 de septiembre se aplicaron leyes con carácter retroactivo y sobraron hasta los defensores que fueron expulsados y expedientados. El cuarto Consejo de Guerra, el 19 de septiembre en Barcelona, se celebró aplicando también con carácter retroactivo un decreto del 26 de agosto y con graves defectos de procedimiento que lo invalidaban. En total 11 penas de muerte en “juicios” que duraron unas pocas horas sin opción de defensa. Eso era el franquismo.

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Martin Villa, hasta el final. Artículo de Llum Quiñonero

“¿Quién ha cortado el aliento de estos cuerpos tan jóvenes, sin más tesoro que la razón de los que lloramos?” decía Luis Llach en sus Campanades a Mort; el compositor catalán convirtió la historia de la represión en cultura popular y su letra y su música, repleta de fuerza y de dolor, entró a formar parte de la banda sonora de los desarmados que en aquellos años se enfrentaban cuerpo a cuerpo contra las resistencias al cambio de los herederos de Franco que ocupaban las instituciones del Estado.

https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/martin-villa-final_129_6192204.html

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Martín Villa, el fugitivo que nunca se bajó del coche oficial

De su biografía destaca su capacidad para sobrevivir con éxito en todos los escenarios del poder político y económico español desde los tiempos de la dictadura al presente, haber sido parte del escenario de represión y control social durante la Transición y verdadero artífice del arte amatorio entre las instituciones del Estado y la empresa privada. A lo largo de su actividad profesional, ha logrado tejer una red de alianzas suficiente que le ha facilitado zafarse de las acusaciones reiteradas de corrupción que le salpicaron desde los años de MATESA o de responsabilidades de violencia politica por el que le reclama, desde 12014, la Interpol.

Prosperó como falangista durante la dictadura, desde muy joven ocupó puestos destacados del régimen Tras la muerte de Franco estuvo presente en las más importantes operaciones políticas: formó parte del primer gobierno de Arias Navarro, más tarde se uniría a la UCD de Suárez para acabar en el PP. Su vida describe sus estrechos lazos con el poder y sus múltiples servicios desde los más variados sectores públicos y privados.

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